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Temas de Interés

RECICLADORES INCIDEN EN COSTA RICA

 

El viaje a Costa Rica, realizado entre el 20 y el 22 de junio de 2016, por Exequiel Estay (Secretaría de Comunicaciones de la Red LACRE y Álvaro Alaniz (Coordinador Proyecto Recicladores Inciden en LA), nace en el proceso de diagnóstico del proyecto Recicladores Inciden en Latinoamérica, una iniciativa de la Red Latinoamericana y del Caribe de Recicladores.

Los primeros meses de implementación de este proyecto (septiembre a diciembre de 2016), hicimos un levantamiento de información sobre el contexto de políticas públicas en 18 países de la Red LACRE. Ese proceso inicial de búsqueda de información, se basó en fuentes secundarias, principalmente en lo que había en Internet. Luego, en diciembre de 2015, se desarrolló una reunión de delegados de la Red Lacre en San Pablo, Brasil, aquí presentamos esta información y solicitamos comentarios y validación de los propios recicladores respecto al contexto levantado.

En el caso de Costa Rica, a esa reunión asistió Marlén Chacón, delegada de la Red Lacre -no es la única representante del país- pero en esa instancia, ella nos provocó para visitar y conocer en terreno un poco más de la realidad de Costa Rica y con ello identificar de primera fuente cuáles eran los desafíos en lo que respecta a la inclusión de recicladores en los sistemas de gestión de residuos. 

Reunión con autoridades y otros actores

El objetivo de este viaje a Costa Rica fue ir a conocer la situación en terreno del reciclaje llevado a cabo por los recicladores. Una vez allá, con la ayuda de los dirigentes recicladores, principalmente de San José, armamos una agenda, que tuvo básicamente dos puntos importantes. El primero, fue una reunión con funcionarios públicos del Ministerio de Salud, que es la entidad que lleva los temas de gestión de residuos en el país. Además del Ministerio de Minería y Medio Ambiente, que pese a no ser quienes llevan el tema, sí aportan en algunas estrategias puntuales relativas a minimización de residuos.

También participó una ONG que trabaja con recicladores, ASEPESA y personas de la Asamblea Nacional de Costa Rica. Además, de los actores señalados, estuvimos en contacto con un Diputado de la República y su equipo, Franklin Corella, que nos facilitó el espacio en la Asamblea Nacional. Este diputado manifestó su interés en estos temas y actualmente forma parte de la Comisión que trabaja este ámbito. Básicamente, en esta reunión se nos dio a conocer la estrategia de reciclaje que se está implementando en Costa Rica -que está bastante bien diseñada- aborda varios puntos. Entre éstos, están considerados los recicladores, como uno de los cuatro puntos, inclusión formal de los recicladores en la gestión de residuos. También hay componentes que incentivan a la comunidad a hacer separación en origen y que eso permita la recolección diferenciada y, se abordan temas de mercado.

En este contexto, unos de los desafíos más importantes, considerando que acaban de terminar el diseño de esta estrategia y que cuentan con una serie de leyes y reglamentos que ya la respaldan, lo que queda por delante es la implementación. En este punto, uno de los problemas más grandes, se basa en la redestinación de los recursos que actualmente operan, lo que quiere decir que no hay nuevos recursos para esa implementación. Esto es un desafío doble, porque además, se están proponiendo un aumento de recuperación de materiales reciclables de por lo menos el 10% en unos tres o cuatro años, lo que les permitiría llegar a un 16% de recuperación. El potencial promedio de recuperación es de un 24%. Es una meta alta y sin recursos, es muy difícil de cumplir.

Esta estrategia fue expuesta por el representante del Ministerio de Salud. Ahí mismo, el diputado Franklin Corella (Fracción Partido Acción Ciudadana 2014-2018) puso en evidencia una cierta tensión en Costa Rica, por un lado, planteó que el desafío es tremendo, y lo que se necesita es autoridad, incentivos y mandatos fuertes para que esto empiece a ocurrir en los municipios. Costa Rica parece pequeño, pero tiene varios municipios. Por otro lado, señaló que hay tensiones porque hay varios municipios que han firmado un acuerdo con una empresa que está impulsando la idea de un incinerador.

Cabe destacar, que Costa Rica basa su oferta en la pureza, naturaleza y vida, es decir, parte de la identidad país, tiene que ver con el cuidado del medio ambiente, lo que no conversa con la incineración. Sin embargo, como los desafíos de la gestión de residuos son tan altos y los recursos tan bajos, cualquiera que entre con recursos y con un buen discurso, tiene espacio y captura la atención. En síntesis, hay tensiones en Costa Rica y en esta reunión, se abordaron y se plantearon, para entender bien el contexto. 

Vertedero de Turrialba

Es una zona cercana a San José, un municipio pequeño, de unas 150 mil personas, en zona urbana, más otro porcentaje de personas en zona rural, incluso comunidades indígenas. Más que nada fuimos a ver el vertedero donde la zona urbana de Turrialba vierte sus residuos. Esta visita la hicimos en compañía de la ONG ASEPESA y con el funcionario del municipio que tiene el cargo de gestor ambiental y que lleva todos los temas ambientales, es decir, muchos temas. Llegamos al vertedero en una zona con mucha vegetación, mucha humedad y ahí nos encontramos con un grupo de 30 a 40 hombres y mujeres trabajando en el vertedero, en la zona donde llegan las máquinas y vierten los residuos, aquí es donde trabajan.

Se dice que en Costa Rica hay alrededor de 500 recicladores. De éstos, se estima que la mayoría de la población trabaja en recolección a pie de vereda o en fuente o en bodegas de acopio, donde se recibe el material y se entrega a vendedores. Además, hay un número no determinado de recicladores que están en vertederos. Estos recicladores no han accedido a niveles de organización relevantes por lo tanto no están interlocutando con las autoridades, ni forman parte de las mesas, de vez en cuando son visitados por la Asociación Nacional o una ONG o la misma Red LACRE, pero ellos no tienen un nivel de articulación o de organización relevante, no están representados por la Asociaciones de Recicladores en Costa Rica.

En el vertedero, hay unas 30 a 40 personas, hombres y mujeres de un rango de edad bastante joven, el promedio de edad es bajo 30 años, pero también hay personas de más edad. Hay ausencia de niños trabajando ahí.

En términos de política pública, esos recicladores no debieran estar ahí. Hay una ley que les prohíbe estar ahí. Sin embargo, esta realidad existe, hay una serie de vertederos que nos están debidamente controlados, a los que se les denomina vertederos a cielo abierto. En general, estos vertederos funcionan en municipios que no tienen recursos para hacerse cargo de la gestión de residuos, entonces cierran un sitio, arman un hoyo, meten los residuos, tapan el hoyo y así van.

En el caso de Costa Rica, el municipio quiere organizar a los recicladores, no los quiere sacar del vertedero, quiere trabajar con ellos y ponerlos en el sistema de recolección diferenciada en la ciudad y ya están trabajando para eso, con recursos pequeños y medios artesanales. Lo anterior, tiene la ventaja de empezar a desarrollarse desde la gestión de residuos del municipio y no desde una ONG, es el municipio el que está implementando sistemas de reciclaje en ciertas zonas.

Rol de la Red LACRE

La Red, representada en este viaje por Exequiel Estay, fue a entregar un mensaje de organización, un mensaje gremial y de visibilidad, para plantear que somos recicladores iguales que ellos, hemos trabajado en vertederos, hemos trabajado en la calle, defendemos lo mismo y tenemos una organización que es latinoamericana y tenemos redes sociales (Facebook y Twitter) latinoamericanas con la identidad de todos nosotros. La idea fue transmitir un mensaje de articulación, comunicación y trabajo conjunto para enfrentar los temas. El fin último es que se sientan parte de la Red LACRE y que sean parte de ella activamente.

En Costa Rica hay avances, pero se necesita más. Ahí es donde piden ayuda. Este viaje sirvió para generar vínculos con niveles de política altos. Verificamos que el concepto de reciclaje inclusivo es un principio a aplicar en la política pública. Densificamos y problematizamos un poquito más el concepto.  Hablamos de pago por servicios, certificación de competencias y de todo el discurso de fortalecimiento de las organizaciones de recicladores, mensajes clave para avanzar en las dignificación de este oficio y en la inclusión de los recicladores a la gestión de los residuos.